Si algo ha tenido de espectacular el s.XX a pesar de las guerras, las dictaduras, la caída de la bolsa del 29, las bombas de Hiroshima y Nagasaki, las ocupaciones e independencias en muchos países, el muro de Berlín, el asesinato de Kennedy, la llegada del hombre a la luna... y tantos otros acontecimientos, es que la moda ha marcado un antes y un después en este tiempo.
A este periodo se le considera el siglo de los diseñadores y con toda la razón en el sentido literal así ha sido. La moda es la mayor de las revoluciones y es que ha sabido adaptarse y resurgir de entre las cenizas con la sociedad y la cultura mundial del momento.
Los cambios producidos en los felices años veinte pierden su fuerza con la crisis económica que tiene su punto más fuerte en 1932 y llegó a alcanzar una cifra de 30 millones de desempleados en todo el mundo, parece que la mujer debía volver a casa a criar hijos y ocuparse de las tareas domésticas, solo en algunas circunstancias ofrecía el papel de “representación” y debía tener un aspecto agradable y no competir con los hombres. Pero la creciente demanda en infraestructuras y las consecuencias de la guerra hizo que se volviera a contratar a las mujeres fuera de casa.
Mientras a principios de los años treinta la cuna de la moda seguía siendo París, en Italia y Alemania se empezó a trabajar para fortalecer la industria textil nacional y fomentar una manera de vestir más tradicional. Así fue como en Alemania se popularizaron los trajes regionales en oposición a la moda.. Mientras que en París muchos salones tuvieron que cerrar sus puertas durante la ocupación alemana entre 1940 y 1944, solo unos pocos a pesar de la escasez de materiales lograron sobrevivir.
Algunos de los grandes diseñadores de los que hoy hablaré fueron Coco Chanel, Christian Dior y Yves San Laurent.
COCO CHANEL
Maestra de la elegancia y creadora de cortes sencillos que liberaban a la mujer de múltiples adornos y cuerpos oprimidos.
En 1910 abrió su primer negocio en París y fueron los sombreros los que la llevaron a la popularidad entre actrices y la alta sociedad que querían llevar sus creaciones. Esta sencillez venía inspirada de la ropa de caballero que ella misma usaba del que por entonces era su amante.
Como primeros materiales compró un resto de existencias a la empresa Rodier que consistía en un tejido de punto color beige, pieza que hasta el momento solo estaba destinada a las prendas de deporte, trabajo o prendas interiores. Chanel realizó sus vestidos amplios y chaquetas los cuales obtuvieron un gran reconocimiento.

Gabrielle Chanel 1927 Gabrielle Chanel 1950
Furró negro
Lanzó la moda de los vestidos camiseros con un fajín en cadera, de este modo sobre su sencillez continuaba teniendo un toque elegante. Durante los años treinta utilizaba a menudo los volantes plisados y los lazos aproximándose al estilo de Hollywood.
Gabrielle Chanel 1930
Su gran creación fue el furró negro siendo creado a mitad de los años 20 y utilizado hasta los sesenta creando en esta época el traje Chanel, símbolo incluso en la actualidad de la esencia de la firma. Es un traje de tweed de color o tejido de rizo con chaqueta sin cuello y en forma de caja, cuyos bordes llevaban un ribete entretejido. Complementado con cadenas o botones dorados, Con una falda de cuatro costuras y vuelo ligero que cubría la rodilla.

Karl Lagerfel (Chanel) 2000 Gabrielle Chanel 1950
Colección de Karl Lagerfeld en Chanel 1998
CHRISTIAN DIOR
La quinta esencia de la moda. Es uno de los diseñadores más importante del S.XX. Su colección en la primavera de 1947 le lanzó a la fama, siendo bautizada como New Look, con ella se redescubrió la ostentación del pasado y volvió la mujer muy elegante. En 1947 apareció la llamada “línea cáliz” con hombros redondeados, chaquetas cortas con falda o cintura de avispa y faldas amplias hasta media rodilla.
New look 1947
Para confeccionar los modelos usaba entre 10 y 25 metros de tela y para los vestidos de noche podía llegar a los 80 metros. Tejidos como el tafetán, el satén y el raso duchesse eran usados por su rigidez.
Vestido Dior 1952
En 1948 diseñó faldas muy estrechas con una obertura para poder caminar. Dior se expandía a lo grande presentando siete colecciones anuales: dos para la alta costura, dos prêt-a-porter, una para las boutiques, una para EE.UU. y otra para la moda de piel, recibiendo la visita anual de unas 25.000 personas.
" Línea perfilada" 1952 Diseño para su última colección en 1957
Su sucesor Yves San Laurent ya trabajaba de joven en la firma como asistente de diseño, siendo nombrado diseñador jefe con tan solo 21 años tras la muerte de Dior. Pero su estilo vanguardista no fue muy aceptado por la clientela tradicional y en 1962 fue Marc Bohan quien se quedó al frente de la firma.
Realmente no fue hasta que en 1997 John Galliano presentó su colección como conmemoración del quincuagésimo aniversario de la casa volviera a ser tema de conversación la firma. Con ello consiguió poner de manifiesto la unión de tradición al usar los patrones antiguos y la modernidad.
John Galliano (Dior) 1998
YVES SAN LAURENT
Los diseños de Yves San Laurent se encuentran entre las creaciones más influyentes y más imitadas del mundo. Creó la ligne trapèze siendo proporcionalmente equilibrados y opulentos con organza y bordados ostentosos que recordaban la tradición de Dior y con el vestido denominado “ Lirio de los valles” mostró su gran respeto por su antecesor.
YSL 1975
Traje safari 1968 Veruschka con el traje safari
Vestido Mondrian 1965
La fama del diseñador no solo se debía a su buen gusto por la moda sino además también por el interés artístico que le llevó a trabajar para el cine teatro y ópera, con abrigos de charol negro como el que lució Catherine Deneuve en “ Belle la Jour” de Luis Buñuel. En los años ochenta y noventa sus diseños no levantaron tanta expectación como anteriormente pero se convirtió en uno de los Clásicos de Moda.
Vestido plumas Vestido 1967






































